viernes, 4 de marzo de 2011

Sin reproches...


Camino sobre piezas de asfalto, nuevamente mi corazón re rehúsa al llanto. Mis recuerdos son momentos que despiertan una eterna emoción, esta ves algo que se convierte en motivos y razones para continuar por estos caminos largos. Sigo mi camino, el asfalto no es mas que base para mis pies descalzos, la desnudes de mi mente libera todo aquello que a veces extraño.
Mis ojos se hinchan al ver tus rasgos, son sorpresas que me dejan sin aliento, ya que las encuentro en el momento menos esperado, sin embargo me rencuentro ante tu realeza escuchando del cielo gritos, suplicando por un espacio en la vereda aun mas amplio.
Mis ojos se hinchan al ver que no hay contacto, no hay un segundo más o algo que me haga evitar un encuentro cercano, encuentro con tus crestas y pantalones largos. Mirabas al cielo mientras mi alma escapaba pero mi cuerpo se decidía si pasar saludando o solo dejar un momento ser eso, algo espontáneo. Mi cuerpo respondió al impulso, mi espalda saludó tu aura, miré hacia atrás y te vi encender la llama, te miré seguir tu camino preguntándome a mi mismo si mi corazón de verdad te extraña.
No fueron días ni semanas, fueron solo horas las que me dejaron sin habla. Miré un dragón  con forma de 152, se escondía  en una espalda, mis ojos se hinchan, esta vez era tu hermana. Ante mi reacción a lo espontáneo mi corazón se puso fuerte, al mismo tiempo frágil, como el cráneo.
Me pregunto si mi ser nunca se hubiera encontrado con vos, será que ese día te hubiera abordado o alguna estupidez te hubiera preguntado?… esos pantalones seguían siendo justos como los que en algún momento me enamoraron.  Ya nada importa, esto es un relato, mi mente esta avanzando, mi corazón sanando…. El proceso es largo pero el avance es más que un milagro, te extraño, pero muy poco, al menos no tanto… mis recuerdos son relatos, historias que en mi mente se convierten en mitos de un amor muy lejano.
Hoy sonrío, estoy vivo… hoy respiro, tengo mas motivos… no me arrepiento de haberte conocido, sin embargo fuiste un golpe para mis sentidos, un delirio, mi martirio… en algún momento un intento fallido… pero reconozco fuiste el que me hizo darle a muchas cosas en mi vida sentido, por eso no te odio y si bien te tengo en el olvido, las lecciones son ganancias de alguien que sobrevivió a un amor eventualmente no correspondido.
En algún momento anhele un despido, hoy te recuerdo con cariño, uno diferente ya que no acelera al máximo mis latidos, mi palpitar me deja seguir alegre, feliz y tibio. Gracias por pasar por este camino, el camino de mi vida que tiene mil historias y momentos compartidos.


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